limpieza profesional de oficinas
Arrancá el 2019 con mucha productividad
7 enero, 2019
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Así como existen diferentes entornos y circunstancias, existen también métodos de limpieza que se ajustan a las características de un espacio. En otras palabras, no es lo mismo asear una oficina que un taller industrial o un laboratorio médico. Por ello, en Elarg tenemos diversos métodos de limpieza profesional que se ajustan a los estándares y recomendaciones emitidas desde la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones afines.

Para que estos planes sean exitosos, es de vital importancia que el personal debe estar entrenado para ello, por lo cual nuestro personal es constantemente instruido con talleres y cursos para que los objetivos propuestos sean alcanzados de forma exitosa y eficiente.

En esta oportunidad, explicaremos en qué consisten los métodos de limpieza más comunes, sus características y cuándo deben ser utilizados. Cabe señalar que además de la inspección visual, existen diversos test que permiten conocer los resultados de los diferentes métodos de aseo con el fin de alcanzar las metas establecidas, así como para determinar cuál es el más adecuado para sus necesidades.

 

¿Cómo lograr una limpieza efectiva?

Empecemos por lo primero; la definición de limpieza. Ésta es la acción que produce la remoción de sustancias extrañas a una materia por medio del lavado o fregado con agua y jabón, o productos detergentes y enzimáticos. Este proceso se complementa con el enjuague y el secado, que dependiendo del caso, hay que realizarlos con procedimientos húmedos, empleando materiales de limpieza como mopas o bayetas mojadas en soluciones limpiadoras especializadas.

Una limpieza efectiva requiere de una correcta desinfección, además de una posterior esterilización en los casos necesarios, especialmente en los espacios donde se requiera mantener controlada la carga microbiana, como por ejemplo la industria alimentaria, la actividad sanitaria, la industria farmacéutica y bioquímica, así como los laboratorios clínicos y centros de salud.

 

Elarg

La limpieza con agua a presión es uno de los métodos más usuales de aseo.

 

Tipos de limpieza

La limpieza manual elimina una gran cantidad de patógenos de la superficie aseadas mediante los procesos de prelavado, fregado, enjuague y secado.

1. Prelavado: Se trata de una operación de rociado de superficie contaminada o de la inmersión de un objeto para conseguir que sea seguro biológicamente.

2. Fregado o lavado: Es el proceso físico usado para eliminar rastros de grasas, aceites, restos orgánicos o residuos minerales de las superficies y objetos. Es el paso previo a los procedimientos de esterilización y desinfección. Las sustancias empleadas en el lavado deben contener propiedades emulsionantes y tensioactivas, y se debe trabajar a distintas temperaturas dependiendo del tipo de suciedad a tratar: agua caliente para eliminar grasas, aceites y minerales, y agua fría para eliminar azúcares y proteínas.

3. Enjuague: Es un proceso realizado con abundante agua para eliminar cualquier resto de suciedad y sustancias utilizadas para asear.

4. Secado: Esta acción sirve para eliminar la humedad en la que las bacterias pueden reproducirse con más facilidad nuevamente. Los medios higiénicos más usados son el soplado de aire, toallas de papel o paños desinfectados.

 

Por su parte, la limpieza mecánica es el empleo de distintos aparatos para ejecutar los pasos de aseo mencionados anteriormente. Entre las máquinas de limpieza más comunes están aquellas que usan vapor; agua presurizada y productos químicos; las criogénicas con proyección de partículas de hielo seco a altas presiones; y cadenas automáticas de lavado industrial que incluyen procesos de lavado, enjuague y secado.

En el próximo post, explicaremos en qué consiste la desinfección y la esterilización, así como sus características y procesos, que forman parte de los planes de aseo e higienización más eficaces.